jueves, 11 de marzo de 2010

TE QUIERO, TE ECHO DE MENO, LO SIENTO

En un mundo de árboles erguidos busco el camino que me lleve recto.

Veo flores llorando por no ser perfectas, sus humillantes llantos empapan sus raíces muertas.

Veo hojas buscando el cielo, queriendo tocar el sol y sentir su calor, ¿o simplemente es que huyen del suelo y su hedor?

Sólo se puede crecer hacia arriba, sólo los más altos llegan a la cima, y cuando arriban, cuentan cuentos llenos de cuentas, no cuentan cuantos llenos de llantos. Cantan contentos cuanto contemplan, no contemplan cuantos condenan.

No hace falta llegar a la cresta para saber que allí apesta, sólo tienes que mirar abajo y sentir el vértigo de vivir en el árbol.

Todos los árboles tienen heridas abiertas que no pueden sanar, que supuran disputas que no se pueden ganar, y que se pudren ocultas tras capas de falsedad.

Repto avergonzado de lo que sucede en mi flanco, prefiero el barro, prefiero el abrazo del que se ha equivocado. Quiero sentir que lo siento, quiero pedir perdón y que me pises el corazón, quiero ofrecerte mis labios y que mires para otro lado. Quiero un alma manchada que se pueda lavar y no una impoluta hecha de cristal.

El árbol más alto de la tierra, lleno de orgullo y soberbia, retó al mundo a una guerra seguro de poderla ganar, pero fue derrotado en un segundo, cuando un “no” rotundo le partió el alma en dos, al negarle el amor.


Te quiero, te echo de menos, lo siento… que sean el principio y el final del cuento.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me imagino que no hace falta que diga nada...

Anónimo dijo...

si aceptas el comentario, me gustó más el de ayer y el final del de hoy... pero se te olvidó etiquetarlo jeje

Fernando Ferrao ]0[ dijo...

La verdad que son bien distintas, la de ayer era un chiste de un recién enamorado que anda atolondrado, y esta de hoy es el telediario pero con moraleja.
Lo de etiquetarlas me cortaría la opción de sorprender, que es algo que está muy bien, así que de momento no lo voy a hacer, me reservo la opción de llevar un as bajo la manga y de hacer todo lo posible para que parezca que no voy a hacer trampas. Te tendrás que arriesgar.

Anónimo dijo...

miedo me da jeje