miércoles, 24 de noviembre de 2010

PROMESA

La princesa prometida se acostó desveladamente intranquila, pensaba en su amor y en lo que le acontecía, hacía cábalas de escenarios de amargo final pensando en situaciones que siempre acababan mal.

Mil veces recorrió las fronteras de la cama rodando sobre su espalda y pensando en los peligros inciertos que a su amado acechaban de madrugada, pensó en horribles monstruos de ultramar y en su verso mortal, en seres albinos de alma helada que te fulminan con la mirada y en felinos sibilinos que atacan por detrás.

Penso en su caballero, pensó en él entero, pensó en su firmeza y en su valor, pensó en su espada y en como la manejaba, que era en rigor, lo que más la preocupaba, no por que dudara de su destreza, que estaba más que confirmada, sino por que no fuera capaz de evitar la violencia y eludiera la contienda como así había prometido antes de partir.

Las luces del alba hicieron que su paciencia se agotara y quiso poner fin a tántas cábalas e intriga, decidió acabar con las conjuras que le carcomía la vida. Se levantó, esperó, inspiró y entonces habló, y habló aunque no hubiera nadie en la habítación.

Y esta fue su disertación:

"...a vuesa merced me dirijo, muy a mi pesar, obligada por vuestra falta de aplomo y de honor, y por la desfachatez que ha convertido nuestro compromiso en farsa pues ha faltado vuesa merced gravemente a su palabra de "tomar una y para casa" mas no dude caballero de que yo no faltaré a mi promesa, vive dios, veraz y sincera de que o retorna presto a la morada o dormía fuera."

A lo que el principe, etílicamente perjudicado, moralmente tocado y telefónicamente humillado no pudo por más que contestar antes de colgár "...es que me liaron.."

sábado, 13 de noviembre de 2010

ANDEN

Foto: Tarek http://tarekhalabi.blogspot.com/

Por no poder estar a la altura de tu locura y volverme loco en el recuerdo de aquel día que fui tan cuerdo.

Por olvidar las alas a las puertas de volar y sólo vestir pegamento antes de saltar.

Por pensar que lo correcto es ser recto en el camino y olvidar que el trayecto es el destino y no lo es sólo el llegar.

Por no haber sido capaz de poderte escuchar aquel día que con tus dedos y mi boca me esneñaste a silbar.

Por desear dominar el deseo y tratar de de callar una palabra que no paraba de salivar.

Por no haber sabido apostar todos mis emolumentos en acciones de procacidad y pensar sólo en la hucha como sitio para ahorrar.

Por tus pechos y mi espalda, por mi espada y tu garganta, por tu vientre, por tus nalgas, por unas ardientes entrañas azuzadas con mi rigor, por manos, brazos y pies rodando por el suelo de un desvencijado vagón, que los empellones de pasión no lograron arrancar de la estación.

Por escupir al cielo y luego salir corriendo, por parecer y no ser, por querer sin querer y por atardecer sin amanecer.

Por la sinrazón de un susurro de razón que interrumpe al corazón en medio de una canción.

Por eso, por todo eso, deambulo por el andén y me muerdo los labios cuando silva el tren, por eso el reloj de la pared siempre marca las 10... por eso, por eso no me extraño de que no pare de llover cuando cierro los ojos para volverte a ver.

martes, 2 de noviembre de 2010

BLANCO Y NEGRO


La pluma llora la tinta que pinta el guión de una película de amor. Negra es la tinta, negro es el guión y negra es la cinta que jamás se estrenó.

Blanco el lienzo que mancho con mis lamentos, blanca la cuartilla en la que se desangra mi vida, blanco tu silencio y blanca, Blanca es tu nombre que se me aferra por dentro.

Ahora trato de pintar mi vida con los colores de unos rotuladores que compré en un 'todo a cien', pero sólo me salen monigotes perfilados con desdén.

Voces de otras cabezas me dicen que siga pintando que todo irá bien.

Gris es el día, gris la cuchilla que brilla en la estantería de la ferretería.

Por fin, por fin no llora mi alma rota, ahora fluye gota a gota, sin dolor, sin rencor, sin presión; sólo flota y me reconforta.

Blanco es el techo, blancos los azulejos, blanca la luz del foco que se refleja en el espejo, blanca es la carretera, por la que te veo venir de lejos sonriendo.

ASCUAS

Las sombras ganan la partida, se va el día se va la vida... pero no se va del todo, no se va entera, no mientras salten las ascuas de la hoguera.