lunes, 25 de enero de 2010

CONCURSO DE MICRORRELATOS DE EL COMERCIO

El día 11 de enero envié 3 relatos a "elcomerciodigital" El Jarrón Perdido, Quinceañera por dos y Hacha Mellada. Hoy se cerró el plazo de presentación. Hay más de 500 relatos presentados y sólo habrá uno premiado, pero bueno, me quedo con que Quinceañera por dos ha sido el más comentado, personalmente es el que menos me gustaba de los tres, pero ha sido el que más polémica ha creado.
Como se presentaban bajo seudónimo he podido comprobar que hay gente que no me conoce que le ha gustado... no es que no me fíe de vosotros, pero siempre he pensado que había un componente subjetivo, de aprecio personal en los comentarios de mi blog.
A partir de ahora os tomaré más en serio jejeje.
Gracias a tod@s por leer y comentar.

viernes, 8 de enero de 2010

EL INCREIBLE HOMBRE MENGUANTE

Procesando estas dos fotos de las mascotas de la familia me puse a pensar en la película de Jack Arnold "El increíble hombre menguante", en la que el protagonista afectado por una extraña niebla comienza a notar como su cuerpo disminuye de tamaño progresivamente, hasta llegar a medir un par de centímetros. En diversas escenas de la película huía de su gato y se enfrentaba a una inmensa araña. Si os ocurriera algo parecido ¿a cuál de los siguientes personajes preferirías enfrentaros? como dato os informo que ambos pesan más o menos lo mismo, unos 3Kg.

Yo lo tengo clarísimo.




NOTAS DE AMOR EN UNA ALAMBRADA DE ESPINO

Notas de amor en una alambrada de espino, es la sinrazón que marca el destino.

Una música sin melodía tiñe de sepia la vida, una música, que antes no se oía, antes cuando todos los colores salían de los plastidecores, cuando los ratones cantaban canciones y cuando la luz se colaba por las perforaciones de las cartulinas, antes, cuando sólo nos hablaban de las flores y nunca de sus espinas.

La vida en una gota de agua salada que resbala por la espalda, mientras miles de palabras se ahogan en el fondo de la garganta.

Ya no se dice “lo siento”, ¿para qué aventurar el ego? ya no se dice “te quiero”, pudiendo decir “me quiero”, ya no hay abrazos sinceros ni preguntas hechas al cielo, sólo hay almas rotas rasgadas por el viento y miles de idiotas, que se pudren por dentro por pensar sólo en el dinero.

Profundas son las heridas del alma que campan a sus anchas cuando nadie sabe pararlas. Cálidos abrazos quieren curarlas, pero igual de cálidos fueron los brazos que acabaron por lacerarlas.

¿Para qué esperar un amor emparedado por el dolor de sufrir en la espera y en el adiós?

¿Para qué exponer mi alma si puedo pagar un apego que también es ciego y no quiere mirarla?


Notas de amor en una alambrada de espino, es la contradicción que marca el camino.

Las arrugas enmarcan su mirada escudriñando el mundo sin entender nada, cuanto más fija sus ojos, más profundas en su cara, pero todos los días por la mañana un ruiseñor lanza al viento sonidos llenos de afecto que él, traduce en palabras de aliento que le animan a buscarla.


Notas de amor en una alambrada de espino, evitando el dolor evitas el cariño.