sábado, 29 de marzo de 2008

Solo

Solo en un mar de gente que camina ausente ignorando las penas de sus almas gemelas.
Piensa que estás solo.
Solo en un océano sin puertas en el que navegas a tientas entre las olas del mar y los adióses de la amistad.
Piensa que estás solo.
Solo viniste al mundo y solo lo abandonarás, nada te trajiste nada te llevarás.
Piensa que estás solo.
Solo ante un puzle de sueños rotos formado por fotos de las que son dueños otros.
Piensa que estás solo.
Solo en la celda viendo dar vueltas al reloj de arena que marca la condena.
Piensa que estás solo.
Solo el reproche, solo el llanto de noche, solo el perdón, solo la redención.
Piensa que estás solo.
Sólo una sonrisa un día, sólo el abrazo de una melodía, sólo una mirada que no existía, sólo una fantasía... piensa que estás solo, pero no del todo.

jueves, 27 de marzo de 2008

LA ILUSIÓN DE LA RAZÓN

Quiso que fuera verano en invierno, se puso las chanclas aunque estuviera lloviendo, quería sol, quería calor. Estaba harto de caminar, del túnel y de su luz artificial.
Olvidó al asno que le dieron flores y se las comió, olvidó al borracho que le dieron perfume y se lo bebió, olvidó al torpe que le dieron caricias y se rascó.
Jugó con unas cartas marcadas pensando que no hacía trampas, se puso unas gafas rosas y se fue a la playa.
Estaba tan guapa como la recordaba, paseó por la orilla en la que mueren los sueños esperando ser el dueño de uno de ellos. Pensaba poder hacer un barco de papel y salir a navegar con él.
No escuchó a las piedras que siempre tienen razón, ignoró las espinas y cogió la flor deslumbrado por su color. El muy imbécil quiso hacer de jardinero y hasta pensó en plantar arroz.
Una noche en el malecón le traicionó el corazón, que cansado de tanto daño le cambió los abrazos de hoy por los besos de antaño. Esterilizó la daga con el líquido más traidor y se la clavó hasta
los huesos, esos a los que no llegaba el amor.
Lentamente parte de su vida rodó por su cara acercándole más y más por dentro a la nada.

La ilusión de la razón no tiene razón si niega el corazón.

jueves, 13 de marzo de 2008

A MEDIO CAMINO

Hace tiempo bajo este mismo cielo estrellado, algo me hizo salir del camino y parar a un lado para escribir mi destino con letras del pasado. Hoy vuelvo a parar pero en dirección opuesta con la esperanza puesta de encontrar al revés aquella cuesta.

viernes, 7 de marzo de 2008

AFERRADOS

El músico toca, la rosa baila.
Arrastraron los pies por la pista aferrados a sus cuerpos. Gardel movía sus labios con historias de desamores y sus corazones se cantaban flores.
Lucharon y pelearon mirándose a los ojos, mientras el ritmo esquivaba por ellos los empujones de la vida que los quería dejar solos.

miércoles, 5 de marzo de 2008

CABALLERO NEGRO

Su puño se levantó harto de tanto dolor, fatigado de pelear contra nubes de algodón. Estaba cansado de tanto abrazo por detrás, de tanta carta sin contestar, de yo a ti más sin demostrar y de los para siempres que no se pueden contar.

¿Quién quiere cantar pudiendo gritar?
¿Quién quiere acariciar pudiendo pelear?
¿Quién quiere dar pudiendo negar?
¿Quién quiere amar pudiendo odiar?

¿Para qué jugar si las reglas no se pueden cambiar?

Su puño enfadado respondió, barrió las fichas del tablero, mató al Príncipe, le trajo un corcel del color del plomo y juntos decidieron ser El Caballero Negro. Con unas tijeras cortaron las riendas de sus entrañas y al galope se las fueron tragando a base de pisotones como unos calcetines usados.

Su puño engañado y estafado amordazó fuertemente al culpable y lo ignoró como si no hubiera existido jamás, no lo quería escuchar, ni sentir, sólo quería que dejara de existir, que dejara da latir. Ya no nos hace falta, no lo necesitamos, yo no dejaré que te pase nada, le decía mientras poco a poco fabricaba una armadura hecha de mentiras de metal, que acabó coronando con una careta de cartón con los ojos sin perforar.

El puño ciego de generosidad fue repartiendo dolor hasta acabar metiéndolo en el río de la desesperación. Como con sus manos cerradas no podía nadar, se dejó llevar pensando que no había vuelta atrás. Los rápidos los vapulearon y tratando de no hundirse fueron tirando los besos, abrazos y sonrisas que el traidor les había hecho comprar.

Con el agua al cuello llegaron al océano en el que se pierden las lágrimas. Cansados y abatidos se desplomaron en la arena que separa el río del mar. La noche bajó para quedarse, quería cobijar a la marea para que gota a gota, ola a ola, luna tras luna, les despojaran de la coraza.

Una mañana salada se despertó desnudo tiritando, entreabrió los ojos y se encontró arrodillada a su lado a una sirena llorando que le acariciaba la cara. Abrumado e incrédulo se incorporó lentamente, extendió su brazo tembloroso hacia ella y su puño, que se había transformado en mano, le secó suavemente la cara.

TK MVL

Esperando que me cantes algo al oído dormiré feliz abrazado a tus recuerdos.

SURCOS EN EL MAR

Quería vivir siempre sobre las olas, siempre en verano, nadie le avisó que la parafina que echaba también le podía hacer tropezar. Cansado de caer no se quiso levantar, no sabía que había que pelear, que luchar y que sufrir. Prefirió surfear desde la barandilla, así que se bajó de la furgo con las manos en los bolsillos y caminó cabizbajo por la playa. Sus huellas quedaron marcadas en la arena como surcos en el mar.

lunes, 3 de marzo de 2008

UNO

Uno al verte, uno al tenerte, uno cuando estoy a tu lado, uno cuando estas al otro lado, uno en tu mano, uno en un abrazo, uno contando, uno sumando, uno respirando, uno suspirando, uno la luz, uno la luna, uno el sol, uno la sombra, uno soñando, uno despertando, uno la locura, uno la cordura, uno ahora y uno siempre.

Tú eres uno y yo ninguno.