sábado, 13 de noviembre de 2010

ANDEN

Foto: Tarek http://tarekhalabi.blogspot.com/

Por no poder estar a la altura de tu locura y volverme loco en el recuerdo de aquel día que fui tan cuerdo.

Por olvidar las alas a las puertas de volar y sólo vestir pegamento antes de saltar.

Por pensar que lo correcto es ser recto en el camino y olvidar que el trayecto es el destino y no lo es sólo el llegar.

Por no haber sido capaz de poderte escuchar aquel día que con tus dedos y mi boca me esneñaste a silbar.

Por desear dominar el deseo y tratar de de callar una palabra que no paraba de salivar.

Por no haber sabido apostar todos mis emolumentos en acciones de procacidad y pensar sólo en la hucha como sitio para ahorrar.

Por tus pechos y mi espalda, por mi espada y tu garganta, por tu vientre, por tus nalgas, por unas ardientes entrañas azuzadas con mi rigor, por manos, brazos y pies rodando por el suelo de un desvencijado vagón, que los empellones de pasión no lograron arrancar de la estación.

Por escupir al cielo y luego salir corriendo, por parecer y no ser, por querer sin querer y por atardecer sin amanecer.

Por la sinrazón de un susurro de razón que interrumpe al corazón en medio de una canción.

Por eso, por todo eso, deambulo por el andén y me muerdo los labios cuando silva el tren, por eso el reloj de la pared siempre marca las 10... por eso, por eso no me extraño de que no pare de llover cuando cierro los ojos para volverte a ver.

3 comentarios:

julia rubiera dijo...

PRECIOSO POEMA LLENO DE SENTIMIENTO Y DOLOR, A VECES TENEMOS QUE SER VALIENTES PARA RECONOCER QUE DEJAMOS PASAR NUESTRO TREN Y LUEGO NOS ARREPENTIMOS DE ELLO, UN BESIN DE ESTA ASTURIANA.

Anónimo dijo...

y qué palabra es la que no podías parar de silbar¿?

Fernando Ferrao dijo...

Muchas gracias Ozna, me alegro que te haya gustado. Un beso para ti también.