lunes, 7 de abril de 2008

BARBECHO


Cansado de ver pasar el tiempo con ojos de muerto, cansado de un mundo plano, de horizontes lejanos, de pueblos repetidos, de paredes de barro que se caen a cachos, de campos yermos en barbecho y de viajar por el lecho de un río seco.

Estaba harto de sentirse un ermitaño en una cueva decorada hace un millón de años, decidió tirarse a tumba abierta y dejar atrás la meseta, atravesó el "negrón" que le tiñó sin color el corazón, cuando lo cruzó hace años en la otra dirección.

Quería sentir la lluvia, oler el mar, quería subir y bajar, y dejó el mando del ascensor en manos del amor. Cedió la responsabilidad a la N.A.S.A en la cuenta atrás y subió a la nave en un viaje que él no podía gobernar, sólo podía hilar las palabras perdidas en su mente y desear la suerte de poderla encontrar, para que por una vez el final feliz acabara en nosotros y no en ver, como siempre, que las perdices se las comen otros.

domingo, 6 de abril de 2008

PATAPALO

Le apremió la sinceridad, algo querría remediar.

Tanto que decir, tan poco que escuchar. Mucho mejor callar, déjalo estar, que más guapo estás cuando no estás. Condenas tus palabras con lo que labras, no envuelvas con cuetos tus lamentos.

La conciencia es la madre de la ciencia.

Se acostó con la almohada rellena de reproches y se deseó la peor de las noches, con la esperanza de no dormir nada para no tener que despertar con el mismo gilipollas por la mañana.

Escuchó a las piedras para reconocerlas.

viernes, 4 de abril de 2008

MERECER

Quien merece lo mejor no me merece,quien no lo merece no me apetece.

LLUVIA ARTIFICIAL

Una navaja sentó sus nombres juntos en un banco hace muchos años, fueron otros nombres los que los separaron. Se habían visto más veces pero sin el vaso tan colmado, el gota a gota fue haciendo su trabajo hasta que los pilló confiados. No lo sabían o no lo querían saber, pero llevaban tiempo atrapados por un candado del que olvidaron la combinación, y mientras, les iban menguando poco a poco las paredes de la habitación.
Un día sus cuerpos ocuparon el lugar en que sus almas bailaban al son y se encontraron respirándose el aliento alternativamente, inspirando el uno del otro el aire caliente de su exhalación. Unos ojos color miel como la hiel, otros castaños color marrón. Sus miradas se emparejaron una a una, atravesaron las llamas del pasado y se lo dijeron todo, no parpadearon.
Un palmo la razón por encima del corazón, hizo rodar sus rostros por el costado y evitó el error. Se abrazaron con la fuerza suficiente como para darse la espalda y poderse alejar, sin querer dudar, para así ser físicamente fieles ante la sociedad.
Llenos de contradicción se refugiaron cada uno en una lluvia de interior. Él sacó un puñal artificial y se cosió repetidamente la pasión, mientras ella con el agua mirando al cielo trataba de borrar de dentro su deseo.

sábado, 29 de marzo de 2008

Solo

Solo en un mar de gente que camina ausente ignorando las penas de sus almas gemelas.
Piensa que estás solo.
Solo en un océano sin puertas en el que navegas a tientas entre las olas del mar y los adióses de la amistad.
Piensa que estás solo.
Solo viniste al mundo y solo lo abandonarás, nada te trajiste nada te llevarás.
Piensa que estás solo.
Solo ante un puzle de sueños rotos formado por fotos de las que son dueños otros.
Piensa que estás solo.
Solo en la celda viendo dar vueltas al reloj de arena que marca la condena.
Piensa que estás solo.
Solo el reproche, solo el llanto de noche, solo el perdón, solo la redención.
Piensa que estás solo.
Sólo una sonrisa un día, sólo el abrazo de una melodía, sólo una mirada que no existía, sólo una fantasía... piensa que estás solo, pero no del todo.

jueves, 27 de marzo de 2008

LA ILUSIÓN DE LA RAZÓN

Quiso que fuera verano en invierno, se puso las chanclas aunque estuviera lloviendo, quería sol, quería calor. Estaba harto de caminar, del túnel y de su luz artificial.
Olvidó al asno que le dieron flores y se las comió, olvidó al borracho que le dieron perfume y se lo bebió, olvidó al torpe que le dieron caricias y se rascó.
Jugó con unas cartas marcadas pensando que no hacía trampas, se puso unas gafas rosas y se fue a la playa.
Estaba tan guapa como la recordaba, paseó por la orilla en la que mueren los sueños esperando ser el dueño de uno de ellos. Pensaba poder hacer un barco de papel y salir a navegar con él.
No escuchó a las piedras que siempre tienen razón, ignoró las espinas y cogió la flor deslumbrado por su color. El muy imbécil quiso hacer de jardinero y hasta pensó en plantar arroz.
Una noche en el malecón le traicionó el corazón, que cansado de tanto daño le cambió los abrazos de hoy por los besos de antaño. Esterilizó la daga con el líquido más traidor y se la clavó hasta
los huesos, esos a los que no llegaba el amor.
Lentamente parte de su vida rodó por su cara acercándole más y más por dentro a la nada.

La ilusión de la razón no tiene razón si niega el corazón.

sábado, 15 de marzo de 2008

jueves, 13 de marzo de 2008

A MEDIO CAMINO

Hace tiempo bajo este mismo cielo estrellado, algo me hizo salir del camino y parar a un lado para escribir mi destino con letras del pasado. Hoy vuelvo a parar pero en dirección opuesta con la esperanza puesta de encontrar al revés aquella cuesta.

viernes, 7 de marzo de 2008

AFERRADOS

El músico toca, la rosa baila.
Arrastraron los pies por la pista aferrados a sus cuerpos. Gardel movía sus labios con historias de desamores y sus corazones se cantaban flores.
Lucharon y pelearon mirándose a los ojos, mientras el ritmo esquivaba por ellos los empujones de la vida que los quería dejar solos.

miércoles, 5 de marzo de 2008

CABALLERO NEGRO

Su puño se levantó harto de tanto dolor, fatigado de pelear contra nubes de algodón. Estaba cansado de tanto abrazo por detrás, de tanta carta sin contestar, de yo a ti más sin demostrar y de los para siempres que no se pueden contar.

¿Quién quiere cantar pudiendo gritar?
¿Quién quiere acariciar pudiendo pelear?
¿Quién quiere dar pudiendo negar?
¿Quién quiere amar pudiendo odiar?

¿Para qué jugar si las reglas no se pueden cambiar?

Su puño enfadado respondió, barrió las fichas del tablero, mató al Príncipe, le trajo un corcel del color del plomo y juntos decidieron ser El Caballero Negro. Con unas tijeras cortaron las riendas de sus entrañas y al galope se las fueron tragando a base de pisotones como unos calcetines usados.

Su puño engañado y estafado amordazó fuertemente al culpable y lo ignoró como si no hubiera existido jamás, no lo quería escuchar, ni sentir, sólo quería que dejara de existir, que dejara da latir. Ya no nos hace falta, no lo necesitamos, yo no dejaré que te pase nada, le decía mientras poco a poco fabricaba una armadura hecha de mentiras de metal, que acabó coronando con una careta de cartón con los ojos sin perforar.

El puño ciego de generosidad fue repartiendo dolor hasta acabar metiéndolo en el río de la desesperación. Como con sus manos cerradas no podía nadar, se dejó llevar pensando que no había vuelta atrás. Los rápidos los vapulearon y tratando de no hundirse fueron tirando los besos, abrazos y sonrisas que el traidor les había hecho comprar.

Con el agua al cuello llegaron al océano en el que se pierden las lágrimas. Cansados y abatidos se desplomaron en la arena que separa el río del mar. La noche bajó para quedarse, quería cobijar a la marea para que gota a gota, ola a ola, luna tras luna, les despojaran de la coraza.

Una mañana salada se despertó desnudo tiritando, entreabrió los ojos y se encontró arrodillada a su lado a una sirena llorando que le acariciaba la cara. Abrumado e incrédulo se incorporó lentamente, extendió su brazo tembloroso hacia ella y su puño, que se había transformado en mano, le secó suavemente la cara.

TK MVL

Esperando que me cantes algo al oído dormiré feliz abrazado a tus recuerdos.

SURCOS EN EL MAR

Quería vivir siempre sobre las olas, siempre en verano, nadie le avisó que la parafina que echaba también le podía hacer tropezar. Cansado de caer no se quiso levantar, no sabía que había que pelear, que luchar y que sufrir. Prefirió surfear desde la barandilla, así que se bajó de la furgo con las manos en los bolsillos y caminó cabizbajo por la playa. Sus huellas quedaron marcadas en la arena como surcos en el mar.

lunes, 3 de marzo de 2008

UNO

Uno al verte, uno al tenerte, uno cuando estoy a tu lado, uno cuando estas al otro lado, uno en tu mano, uno en un abrazo, uno contando, uno sumando, uno respirando, uno suspirando, uno la luz, uno la luna, uno el sol, uno la sombra, uno soñando, uno despertando, uno la locura, uno la cordura, uno ahora y uno siempre.

Tú eres uno y yo ninguno.

martes, 26 de febrero de 2008

DENTRO

En tu pelo enredadas fragancias que probar,
en tu piel tatuados sabores que degustar,
en tu cintura un muelle en el que atracar y
en tus caderas deseos que callar.

Unos ojos que quiero escuchar,
un cuello con el que quiero hablar,
una sonrisa con la que despegar y
un hombro para aterrizar.

En tus labios la llave de mi libertad,
en tus gestos anhelos con los que soñar,
en tus caricias alas con las que volar, pero
en tus frases barrotes para mi soledad.

Cada sentencia de tu boca alarga la cadena añadiendo los eslabones que forman mi pena, hasta que un adiós en forma de candado me encierra con el tormento de estar condenado a tenerte dentro.

lunes, 18 de febrero de 2008

AVIONES DE PIEDRA

Cojeando, me esforcé por alcanzar la fila de niños que regresaban del recreo, la nostalgia me dificultó el avance, gritos y risas en blanco y negro me hicieron recorrer a duras penas los pasillos y las aulas. Recordé como en aquellos días cualquier tipo de objeto que cupiera en una mano era susceptible de acabar aterrizando en tu cabeza, todo un profesional en la esquiva de aviones con forma de piedra, de borrador o de tiza. Me quedé clavado en un día especial, un día en concreto en el que el más extraño de todos objetos acabó aterrizando en mis labios, lo más curioso fue que lo vi venir de frente caminando.

miércoles, 13 de febrero de 2008

TINTA ROJA

El guión de su vida lo escribía con tinta roja. Unas piernas interminables la llevaban de puntillas por baldosas rosas y negras. Tardes de respiraciones contenidas, lunas de ilusiones cantadas y mañanas de pulso atragantado hacían que sus lágrimas intimaran con su sonrisa todos los dias. Corría más que su corazón y se adelantaba a buscar los besos que no le llegaban. Todas las noches dejaba notas bajo la almohada que se transformaban en flores por la mañana, y así con todo, convertía segundos en horas, horas en minutos, roces en abrazos, abrazos en ahogos, anhelos en tragedias, tragedias en dramas y enfados de mentira en reconciliaciones de verdad. De dos caracteres sacaba conversaciones eternas, y de dos besos noches eternas sin conversaciones. Giraba al doble de la velocidad del mundo, te llevaba o te atropellaba te elevaba o te arrollaba, te caldeaba o te quemaba.
Todas las mañanas flotaba tras la barra donde yo tomaba café, al preguntarme como lo quería yo siempre le decía con pasíon, por favor.

sábado, 9 de febrero de 2008

TIZA


Gente empaquetada que sale del envoltorio el fin de semana. Marchas militares al cuarto sin altavoz, soldados graduados por dentro entonan himnos con sabor a tabaco. Rostros perdidos como el verbo, sonrisa estática. Amigos de plástico te ayudan con las copas a cambio te tu silencio. Llamadas furtivas al otro lado del charco buscando cobertura hasta el amanecer, hasta que las gafas de sol reflejan escaleras en una sóla dirección. Persianas en los bolsillos que se desenroscan por la mañana para llevarte a casa, promesas con los dedos cruzados te meten en la cama, mientras el techo te da la razón.

sábado, 2 de febrero de 2008

JUAN EL GALIPOTE




Las olas de la vida les habían llevado en direcciones opuestas, pero paralelas. Los separaban tres mil kilómetros, dos sirenas que se cruzaron en sus caminos y cuatro nombres que vinieron después para quedarse. Aunque sus corazones siempre estuvieron unidos por algo mucho más fuerte que las llamadas de teléfono, los recados que intercambiaban a través de mensajeros o las felicitaciones de Navidad por sms.
Una semana antes les llegó por teléfono una canción en blanco y negro que les metió a cada uno de los dos en un avión rumbo a casa por unos dias.
El olor a coco les tiñó las canas, esa mañana habían quedado para hacer surf como siempre, sólo que veninte años después. Tenían una cita muy importante con un viejo amigo para disfrutar de su pasión juntos.
Mientras observaban las condiciones del mar recordaron anéctotas de los trés, se acordaron de aquellos viajes interminables en la Diane 6 cargados hasta arriba, de tablas, de ilusión y de risas llenas de humo que se escapaban por la ventanilla. Aquellos viajes en los que la carretera no tenía prisa y les hacía serpentear entre eucaliptos para llevarles a paraísos desconocidos, desconocidos hasta para ellos mismos. Ahora valoraban mucho más aquellas sesinoes solitarias en las que el que venía de afuera era recibido con los brazos abiertos. Era como un mercader de la edad media, como un emisario de un país lejano, alguién que venía cargado de productos fántasticos traidos de tierras lejanas y de historias maravillosas de lugares mágicos en los que el sol birllaba todo los dias y las olas daban abrazos cálidos e interminables.
Juan, alias el galipote, siempre andaba descalzo y el color de sus pies le habían hecho ganarse el apodo, normalmente siempre llegaba el último, pero ese día ya sabían que no tenían que esperar por él ya que los estaba esperando en el pico. Es increible como por mucho tiempo que lleves haciendo surf cada día es especial y te aporta las mismas sensaciones pero envueltas en papel de distintos colores cada vez y como hay dias especiales que se te quedan grabados para siempre. Hoy tenían la sensación que sería uno de esos días, tres viejos amigos que no sufeaban juntos desde ni se sabe. Remaron mar a dentro, tan profundo como su amistad y se sentaron a esperar por la serie. Juan no estaba, bueno si estaba pero no lo habían visto hasta que una ola perfecta se acercó por encima del horizonte, era increible, la ola se encrespó y rompió lenta pero intensamente avanzando hacia ellos con la suavidad de una avalancha de algodones de azúcar, la espuma pasó a su lado y los dos silbaron y gritaron "¡buean Juanillo, buena!" siguieron con la vista la ola por detrás hasta que desapareció en la orilla. Ambos amigos se giraron hacia si, se miraron con un brillo intenso en los ojos y con el traje apretandoles el cuello más de lo normal dijeron "- que cabrón el Galipote" "- si, que cabrón, siempre se coge las mejores".
Y siempre se las cogerá, más ahora que había decidido unirse de por vida con el océano, una semana antes todos los compañeros de salitre siguiendo sus indicaciones, habían esparcido sus cenizas el la playa que tanto amó.
Desde aquel día siempre que observaban el mar y veían una ola perfecta y solitaria, con gesto sonriente, se imaginaban al galiponte deslizandose por ella arriba y abajo con su clásico estilo desgarbado

martes, 29 de enero de 2008

JUNTOS

Apretó la almohada una vez más para llorar las lágrimas que ya no le salían. Lo peor de que se fuera es que se quedó, lo veía sin poder sentirlo, lo escuchaba sin poder tocarlo y lo olía sin estar junto a él. Pensó que tendría que aprender a vivir sola, porque nadie la avisó de que él no se iría, no del todo.
Se sentaba junto a ella en el sofá y veían la tele juntos, hasta que el reflejo del televisor apagado se reía de ella a la cara. Se colaba en su cama por las noches y le susurraba cuentos al oído, preciosas historias que no se cumplirian jamás, y que el rocío de su rostro barría por la mañana.
Cuando llegaba a casa le decía que le quería pero él ya no la escuchaba, los besos que le quería dar, él siempre los esquivaba y cuando le llevaba flores dejaba que se marchitaran.
Siempre que lo quería ignorar era él el que no la dejaba. Trató de ahogar sus recuerdos enterrándolos con cristales, quiso correr más que su nombre, pero lo llevaba grabado, mil fotos puso en su cartera pero todas con su cara.
Pero nunca quiso estar con nadie para no engañarle, porque por mucho daño que le quisiera hacer ella siempre le querría.
Un día reunió todas sus risas juntos, cogió todas sus cartas, y hasta las frases olvidadas y decidió ir a buscarle. Lo lógico era acudir al mismo sitio en que lo perdió de vista y decidida se encaminó convencida de poderlo encontrar. Apuró la marcha, cuanto más se acercaba más corría su pulso y con cada latido más se apresuraba y cuanto más aceleraba más segura estaba. Llegando a su destino sus dudas desaparecieron, sus miedos escaparon y su cuerpo se relajó. Entonces su pié dercho no dudó y con un impacto certero le preguntó a la misma valla que se lo había llevado sin avisarla.

EL MUNDO EN UN ABRAZO

Apagaron la luz verde y caminaron de la mano apretándose promesas que no se dijeron jamás. No siguieron la ruta marcada, se salieron del camino, bailaron con los arboles al ritmo de la melodía del viento y esta vez dejaron que las huellas les siguieran a ellos. Se despojaron de las etiquetas, la lluvia les dijo verdades a la cara y el sol les derritió las corazas heladas dejándoles desnudos. Entonces empezaron a cantarse canciones que no se sabían y se dijeron lo que no habían pensado nunca y así, siendo lo que nunca habían sido hicieron desaparecer el mundo entre sus brazos.