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jueves, 28 de noviembre de 2013

LUCERO



El pequeño reflejo que me devuelve el espejo, corre risueño sobre unos socavones negros de los que brotan mis temores tratando de cogerlo.
El ala quebrada, la patita lastimada, la sangre derramada, y nada... la nada acompañada de lágrimas anticipadas manando desconsoladas.

Lloro cada noche tus sueños desde que de los míos tú te hiciste dueño, canto nanas en silencio escuchando reír de cuervos.
Corren bucles negros por las palmas de mis manos, turbios  rizos dorados compartiendo amargos recuerdos.

Velo el duelo eterno de la felicidad del momento y cuento cuentos dentro de un cuento en el que ahora tu eres la letra y la vida un libro abierto.
Un día me iré durmiendo abrazando todos mis miedos, me llevaré mis tristes sueños y te dejaré solo mis cuentos.

sábado, 17 de septiembre de 2011

ÁNGEL NEGRO



Un flequillo marrón, negro y dorado, cortado a bocados, hace de albero de unos ojos castaños difuminados por la bruma de un sempiterno cigarro, que se balanceaba temerario, en la comisura de sus labios.

La constelación de casiopea brilla marcada por metales y aretas, en nariz, ceja y orejas, y de fondo, un firmamento de planetas se desperdiga por su rostro en forma de pecas.

De su tobillo derecho nace un tatuaje en forma de enredadera que serpentea por su torneada pierna hasta la cadera. Con un invisible abrazo recorre su estrecha cintura y reaparece en el otro lado, como truco de mago, para seguir trepando por su cuerpo en dirección al brazo. Justo antes de llegar a la extremidad, hace un quiebro en diagonal, y culebrea travieso hasta la base del cuello. 

En mis brazos un ángel endemoniado yace plácido boca a bajo, con las yemas de mis dedos recorro su cuerpo sudado, dibujando principios amargos y finales azucarados. Al final de su espalda, donde mi mano no alcanza se alzan firmes dos nalgas aterciopeladas, que son templadas por la suave luz de la mañana que se cuela por la ventana. 

Se levanta despacio y se sienta de espaldas en el borde del camastro a la vez que me tiende el brazo.

Al incorporarse nuestras manos se van deslizando poco a poco hasta perder contacto, mientras se va alejando en dirección al baño.

Chasca el mechero que hace crepitar la plata mientras el caballero negro se hace etéreo.

Escuchando el bullir del veneno lloro por dentro, roto de amor, muerto de miedo. 



 

sábado, 3 de septiembre de 2011

TROZOS DE CARTÓN



Los días se suceden como las cartas de una baraja sin comodines, llenos de palos que esquivar, de espadas que tragar, de oros deslumbrantes hechos de cartón y de copas que me ahogan en mi propio sopor.

Me falta aire en la habitación, me sobra todo en el exterior, el camino de baldosas amarillas se me hace eterno, y a la vez me falta tiempo para pensar en un sólo deseo.

Las figuras me contemplan desde el techo con cara de desaprobación ¿Qué ostias miráis? ¿No tenéis reinos que reinar, o príncipes que cuidar, o fortunas que amasar?
Sois todos unos bastardos ilegítimos, e ilegitimados ¿Por qué os creéis con derecho a mirarme de lado? ¿Qué pensáis que estáis libres de ser juzgados?


La Sota de oros baila ingenua, ingenuos la adoran creyéndola crédula, en la pista se forma un corro, su brillo deslumbra en rededor por eso siempre se la follan con gafas de sol. En su mesita de noche unas cuentas brillantes llevan la cuenta de sus amantes, pequeños trozos de estrellas muertas, forman su colección privada de almas por entregas.

El caballo de espadas galopa al viento y con su filo corta cintas carmesí, prometiendo trozos del mismo cielo para ti y para mí. A él siempre le salen las cuentas pues cuenta con cuatro patas y dos piernas, aunque maneja mejor las manos, especialmente cuando las une en forma de cazo.

El rey de bastos bajo su sotana va descalzo, ahora trabaja en la tele desvelando las intrigas de palacio, sus hijas se casaron, sus hijos se descasaron, pero él prefiere dar lecciones al pueblo llano desde su peana de barro.

El as de oros mueve las manos como los magos, con una se atusa su pelo engominado, con la otra da palmadas y va recaudando. Las marionetas se mueven solas y el as, que es conde, nunca se esconde pues le gusta observar el devenir de su obra.


Los efectos del ácido se van evaporando, y las cartas se van mezclando. Me despierto sudado, enredado en un ovillo de estandartes, de escudos y de pendones desorejados de regusto amargo.

Por un momento me encuentro perdido y desorientado y el mundo me parece un vertedero fétido y putrefacto.Una punzada en mi cerebro me recuerda lo que quiero, y todo me vuelve a oler a rosas mientras busco mi teléfono.


sábado, 27 de agosto de 2011

TUS OJOS SON LOS MÍOS






Tus ojos son los míos. Una pradera de sueños mecidos por el viento, un mar de anhelos que titilan en el puerto, un susurro de sirena que surca el cielo.

Tus ojos son los míos. Una cascada de deseos que se precipitan por mi cuerpo, un grito del libido que me bulle por dentro, un aullido de lobo proyectado al firmamento.

Tus ojos son los míos, y en ellos veo paraísos perdidos en los que encontrarme contigo, recovecos en los que hablar con los dedos y callar con los besos, sinuosos corredores en los que el tiempo corre al ritmo de los choques de nuestros cuerpos.

Tus ojos son los míos, y en ellos veo renglones torcidos escritos con el trazo de la tiza de un niño, veo un velero vestido de retales zurcidos con el hilo del cariño, y veo un camino vacío que quiero llenar contigo.

Tus ojos son los míos y en ellos veo el reflejo de un viejo faro, en el que dos ancianos se cogen de la mano mientras contemplan callados el pasar de los barcos.

lunes, 4 de julio de 2011

SUPERHÉROES




Quiero jugar a un juego nuevo, ya me cansé de los mismos de siempre, tengo la impresión de que nunca gano, no se si soy tan malo, o quizás, es que no se jugar.

Salto la cuerda al compás, sigo saltando hasta que no puedo más, si me paro la cuerda me da, si no paro no llego a ningún lugar.

Me columpio con ritmo, balanceo el cuerpo y voy coginedo velocidad, cada vez más impulso para desplazarme sin viajar.

Subo la escalera, primero los brazos y luego las piernas, me siento en la cima y me deslizó por el tobogán, toco el suelo y vuelta a empezar.

Aprendí jugando a no ir a ningún lugar mientras me incitaban a creer en la magia, a soñar con galaxias lejanas, o con pociones mágicas que otorgaban fuerza descomunal.

Crecí distraido en un mundo irreal. Un día, sin preguntar, me quitaron la capa y ahora ya no puedo volar, me limito a conducir amargado cada mañana, por el atasco de la capital. Sin escudos, sin antifaz y sin las gafas de ver desnudas a las ninfas que cruzan eteras las aceras de la ciudad.

Cierro los ojos y veo las manecillas de los relojes correr hacia atrás, me deslizo por un mundo estático y voy rectificando los errores de mi ingenuidad. Con la mente muevo cuchillos afilados que no me atrevo a empuñar y sueño con impactos certeros en la mediocridad.

Luz verde, salgo del letargo, avanzo quince metrós más... Ámbar, rojo y vuelvo a parar.

Estancado en la linea central miro a los lados observando a mis compañeros de patrulla, los superhéroes de ciudad que se desplazan ocultos en sus ataudes de metal. El único atisbo de don que parecemos poseer es el de la invisibilidad.




sábado, 25 de junio de 2011

TICO-TICO




Dulce es el efecto del dulce afecto, dulce es el encuentro, dulce es el recuerdo.

Dulce es la señal que me encuentro en forma de caramelo, dulce es el gusto de tus gestos, dulces son las señales de mi cerebro y dulces son los Tico-Ticos de sabor a beso.

Dulce es tu nombre escrito con tiza en el suelo, dulce es el aire que peina tus cabellos, dulces son los deseos que recorren mi cuerpo.

Dulces son los sueños de un pastelero que se duerme cada noche contando tocinillos de cielo.

Dulce eres tú, y yo... yo soy diábetico.

SOBREVOLANDO EL TIEMPO




Una de las cosas que más me gusta de los aviones es que te den la prensa. Normalmente viajo en Business, pero hoy por primera vez en mucho tiempo, no. Perdido en mitad de la clase turista, tanto física como mentalmente, mi mayor preocupación me la transmitía el ver como la azafata repartía diarios, y como poco a poco, se les iban acabando tanto los ejemplares, como las opciones de escoger periódico, por lo que se me hizo eterna su llegada, hasta que por fin me preguntó:

- ¿El Mundo o La Razón?
- Deme El Mundo, gracias.

Me sumergí entre sus páginas, y viajé por su austera tipografía acompañado de su tacto áspero, mientras un entrañable olor a domingo me acariciaba la cara cada vez que pasaba página.

Saboreé cada artículo con calma, con concentración exquisita, y sufriendo un poquito cada vez que pasaba página. Tenía por delante un viaje largo, y a la espectativa un suceso amargo.

"Destacado empresario aparece muerto en extrañas circunstancias"

Su cuerpo fue encontrado en su vehículo totalmetne calcinado en un polígono industrial de Getafe.

La polcía sigue investigando, y está a la espera de los pertinentes análisis del laboratorio y del instituto forense.

El conocido empresario de 49 años residía en el barrio de La Moraleja de Madrid, tenía esposa y 4 hijos..."

Lo releí una o dos veces, cerré el periódico, lo plegué por la mitad, lo puse en mi regazo, apoyé mi cabeza en el marco de la ventana y me perdí en los recuerdos, mezclados con la imángen de un coche consumido por las llamas... pobre Mariví, empecé recordando la época de la facultad, el primer día que la vi, en la cinta blanca que le recogía su pelo negro, en los libros apretados sobre el pecho, en sus planes disparatados, que bien mirados no lo eran tanto, en aquella sonrisa que hoy la vida le habría borrado de un plumazo. Veinticinco años casados habrían hecho el próximo año, que bien lo pasamos en aquella boda, cuánto bailamos, que pintas con los trajes acampanados, las patillas y los bigotes largos que algunos no se afeitaron. Luego los niños, primero Andresín, que rico era, muy tranquilo y calmado, tan correcto y educado, ahora estaría viajando desde Londrés, en donde estaba trabajando. Pablo, el terremoto, "El Pulga" lo llamabamos, que guerra dió, ahora está más tranquilo, acabando la carrera de Publicidad y Relaciones Públicas, a ver si lo caza una mujer que lo amarre corto. Las gemelas, Lucía y Carla, vinieron sin esperarlas, bueno sin buscarlas, pobrecillas, 15 años lo que estarán sufriendo.

Cogí de nuevo el periódico para ocular mis lágrimas, me sequé con la manga y comencé a pasar páginas, por pasar y sin ganas hasta que me di de bruces con las esquelas, tan frías, tan austeras y tan politicamente correctas.

Había unas cuantas, del club de golf, de la asociación de empresarios, de sus amigos, de la familia... todas comenzaban igual Júan José López de Madariaga, Júan José López de Madariaga, Júan José López de Madariaga, que raro sonaba leer mi nombre en aquellás páginas.



martes, 14 de junio de 2011

DEL CAMPO



Doce rosas y trece losas al rededor de la fosa.

Doce lágrimas ruedan, doce puños aprietan un puñado de tierra.

Doce docenas de penas sin respuesta, doce sumas y una resta.


El camposanto reclama su precio, Del Campo recibe nuestro aliento.


miércoles, 1 de junio de 2011

UN CORTADO Y UN CIGARRO



El gris ralentizó el despertar de una mañana de orbayo, dejando el día como pausado, y tiñendo de blanco y negro el ánimo.
El verme obligado a dejar la bicicleta aparcada y a conducir sentado sobre cuatro ruedas y enclaustrado en chapa, no ayudaba.
El limipaparabrisas en su marcha lenta se bambolea hipnotizante de lado a lado, inconscientemente le acompaño, y asiento con el movimiento de ir negando.
Negando busco aparcamiento, negando introduzco mis euros en las huchas del ayuntamiento que te engañan, que te venden un tiempo que se lleva el viento.
Sigo negando mientras espero por el impreso, y lo que no espero es que me devuelva el dinero, ahora si que niego, y juro en arameo.
¡Ups! sorpresa en el cajetín, no hay una, sino dos monedas, una mía que vuelve a recorrer la vía y dos euros relucientes que me dan los buenos días, y que meto en la cartera con una sonrisa.

Deja de llover.

Peinaba un pelo cano, largo, de raya de medio lado y las puntas del color del filtro usado de un cigarro.
Vestía austero pero correcto, la chaqueta de un traje, que como él, había vivido mejores tiempos. Planchado, con los codos parcheados y con los botones, siempre abotonados.
Solitario, callado, paseaba con los hombros gachos y las manos abrazadas a la espalda.
En su cara había más vida de la que marcaba su cumpleaños y en su vida más años de los que quería.
Le observaba desde aquel día que se sentó a mi lado en la cafetería, y por simple pasatiempo, comencé a reconstruir su vida, a elucubrar sobre su pasado y a imaginar los giros del destino que le habían llevado a ser, ese hombre solitario.
A veces lo imaginaba viudo, otras enamorado del amor equivocado, o a veces, equivocado en el trato de su verdadero amor, que harta de desprecios un día lo abandonó. Hijos en otros continentes, o encarcelados, o quizás inexistentes pues la vida se los había negado.
Siempre lo veía recorriendo la ciudad, buscando una propina dentro de una cabina, o algún emolumento en las máquinas del aparcamiento... pero jamás pedir limosna ni mendigar.
Yo lo imaginaba con una escasa retribución que le daría para una humilde pensión y una justa manutención, y su vicio era hurgar por los resquicios para pagarse un café y un pitillo.

Cafetería.

- Ponme uno sólo.
- Marchando. Por cierto ¿te acuerdas del señor de pelo cano?
- Si, el de los cortados y el cigarro.
- Si el callado. Pues se murió el mes pasado.
- Vaya por dios, ya me parecía que hacía tiempo que no le veía. ¿Qué le pasaría?
- Se moriría de pena
- Entonces no se murió, lo mataron. ¡Cóbrame!

Abrí la cartera y entre las monedas, resplandecieron los dos euros de la máquina de la mañana.

Pausa.

Miré al cielo sonriendo por dentro, hice media reverencia y le di las gracias por el café.

Ese día fue el último que pensé en él.

sábado, 21 de mayo de 2011

MI PRINCESA



Recuerdo cuando eras una sirena, cuando siempre llevabas puesta la corona de princesa, cuando discutíamos en la mesa, mientras jugabas a apartar garbanzos, yo te advertía que los volverías a ver en la merienda.

Cuando traficabas con "te quieros" a cambio de caramelos y yo era tu único camello.

Cuando me derretías usando diminutivos y me ponías ojitos, para que te llevara a los caballitos.

Cuando me despertabas los sábados por la mañana para que te llevara a la playa, y metíamos juntos en tu mochila, el rastrillo la pala y una toalla.

Cuanto a tus preguntas yo tenía todas las respuestas, cuanto te abría todas las puertas, cuando te cogía de la mano y salíamos volando.

Hoy abriste mi puerta y entraste caminando con una maleta y tus dos piernas. Esta vez fui yo el que te puso pucheros, cuando me dijiste que iba a ser abuelo.







jueves, 19 de mayo de 2011

FRANJAS ROJAS




Dos franjas rojas marcan la frontera de lo que seré y de lo que era.

Ahora me encuentro en el medio del camino, medio adulto, medio crío, medio padre, medio hijo, medio exultante, medio perdido.

Busco en los bolsillos de mis pantalones las letras de las canciones de antes, las nanas que me cantaron mis padres y las que escuchaba merendando, aquellas tardes, de pan con chocolate.

Unos rizos rubios oliendo a Nenuco, un corralito, babas, gritos, recuerdos blancos, blancos como las palmadas que me da mi madre… echando polvos talco.

Botas de goma para los charcos, para encontrarlos y para buscarlos, me gustan más si tienen barro, me gustan más si puedo saltar y salpicaros… sin embargo mi madre opina lo contrario.

Moja y moja la galleta hasta que rompa, rompo más y las echo en la leche hasta que rebosa, aplasta, aplasta con la cuchara, hasta que haga masa… a mi madre le parece una guarrada.

Se murió Torrebruno y ya no me acuerdo si yo era tigre o león, le preguntaría a Felix Rodríguez de la fuente, pero también se murió, a ver que hago cuando el preguntado sea yo.

De los bolsillos saco unos papeles arrugados, sonrío, no los desdoblo y me los guardo.

Dos franjas rojas en mitad de la tierra son las huellas de los que se van, son las huellas de los que se quedan, son las huellas de lo que nos falta y de lo que nos queda.

Increíblemente feliz y todavía no te vi.

lunes, 9 de mayo de 2011

PUÑALES

Imagen : http://seractor1971.blogspot.com/2010/05/4to-capitulo-hijos-de-la-ira-un-punal.html

Me vaciaste la toalla, me llenaste de nostalgia la cama, te llevaste los sueños y me dejaste la espada.

Todo te di, todo te quiero quitar, ahora sólo tengo fuerzas para cambiarte de pedestal.

Arena por mis venas, cardenales en mis piernas, desesperanza en tu ausencia, ataque implacable de colmena.

Faquir por obligación, faquir con dolor, sentado sobre pañales lloro puñales afilados en la piedra del rencor.

Falta en tu falta, falta e infracción en mi exceso de candor, falta ánimo para seguir en la misma dirección, no me faltan lágrimas ni me faltará determinación.

Sin tu parte que me parte, te juro que pondré todo de mi parte para odiarte, hasta que la muerte me alcance, el día que deje de amarte.






martes, 26 de abril de 2011

EL ROCIO Y LA ROSA




A los pies de mi cama una prenda arrugada, esencia de una velada pasada, descuido de una marcha furtiva de mañana, una camisa para lavar, un olor para recordar, un corazón para añorar y un sexo que quiere más .

La recojo y la aproximo a mi rostro.

Inspiración profunda de feromonas, inspiración promiscua para mis hormonas que se ponen juguetonas y que me hacen recordar las tardes que me tomas, y que me hacen imaginar cosas vergonzosas, como acostarme con otras personas, o verte con dos pollas, y que me incitan a mezclarlas todas en fantasías contradictorias, tan intensas como extintas, tan dulces como iracundas, tan privadas como alborotadoras.

Me siento al borde de la cama, y me dejo caer sobre mi espalda.

Me pongo a recordarte y pienso en chocolate ¿Quién puede saciarse comiendo una tableta, pudiendo pensar en derretirla entre tus piernas? ver como arrolla por tu pecho, ver como se desliza por tu miembro. Gota a gota, nota a nota, suena la música con la que comienzan a danzar mis manos imaginando que me tocas.

Me recuesto sobre un lateral, mi cabeza rueda por tu prenda que hace las veces de cabezal.

Las palmas vacías entre mis piernas, presión del pantalón, presión al pantalón, tu vigor en mi imaginación, el roce haciendo cariño y el cariño al final de un camino que recorre un dedo juguetón. Se desliza y... tropezón, ups, salta un botón, pausa en la respiración, pausa, y profunda inhalación.

Decúbito supino, facilito el camino. Suspiro.

La cremallera cierra la presa que apresa mi cintura. Una presa de agua pura en la que te gusta nadar y que comienza a rebosar. Bragueta abierta, aflora un suave tejido de seda de caricia intensa, la tela se tensa por la presión de dentro, por la presión de fuera. Ligera fricción, suspiro intermitente acompasa la respiración.

Párpados relajados, se cierran despacio.

Y piesno en mi pecho y en tu mano, mientras me acaricio despacio, y siento que me abrazas por detrás, te oigo respiar y siento tu aliento y quiero más. Aprieto mis nalgas contra tu miembro y responde recio, me muero de ganas de tenerlo dentro, pienso matarme de gusto mientras dure la espera, será una muerte placentera, será una muerte lenta.

Se fuga un lamento quejumbroso que no lamento, que gano, que pierdo.

Me lamo y pienso que te lamo y me relamo pensando que me lames y nos besamos. Mientras tanto el vello es surcado por la mano, caminando por el vértice del ermitaño , ese viejo sabio que le gusta escuchar y ser escuchado, erudito de mil lenguas al que sublimas con tu diálogo.

La ropa interior es el último baluarte, me abro camino, como buen caminante.

Le recuerdo al letrado tu última conversación cuando arrodillado hiciste salir música de tus labios, cuando lustraste al ilustrado, cuando surcaste los surcos soltando las amarras de tu barco, cuando me hiciste temblar las piernas a cañonazos.

Caricias de lado con las dos manos, me voy internando.

Sigo apretando, sigo frotando, siento que te siento dentro, siento que te siento violento, siento que siento ciento y me enciendo mientras tu recuerdo me resbala por dentro. Bulle mi interior, mi interior en ebullición, un quejido exhalado reaviva la respiración, que jadea desesperada por una porción de aire de la habitación.

Abandono mi cuerpo y nos veo follando desde el techo justo en el momento que me riegas por dentro.

Toda la energía explota, los músculos se tensan, la espalda se arquea, el corazón bombea, siento al mismísimo diablo entrando por los poros de mi cabeza, mientas los dedos insensatos que desataron el cataclismo, son barridos por una erupción que recorre todo mi cuerpo, desde los pies, hasta la punta del cabello.

Tiritera en las piernas, contracción en los brazos, me encojo y me acomodo de lado.

El rocío impregna la rosa que tímidamente cierra sus hojas, esperando que la próxima vez que se abra seas tú quién la cojas.


lunes, 18 de abril de 2011

UN DEMONIO EN CADA BRAZO




Tengo un demonio en cada brazo, un GPS que sólo entiende de atajos y unas botas de 7 leguas que me llevan de charco en charco.

No busco razones en los moratones y de los tropezones me levanto con las manos limpias de conclusiones.

Quiéreme si no te quieres, vete si te quieres quedar, quédate si quieres mirar y mira sin preguntar.

Tengo amigos contados con los que contar, y otros comprados que no puedo ni contar entre la oscuridad.

La noche iluminada por una llamarada transforma las sombras en claridad, olor a carne quemada y mirada de perplejidad.

Me aferro al casco que me dio un bombero a cambio del mechero que me confiscó cuando vino a apagar el fuego.

Ahora ya no bailo con las llamas y me he comprado unas zapatillas para andar por casa, eso si, en el casco tengo cerillas guardadas por si vuelvo a las andadas.

martes, 12 de abril de 2011

TRAMPAS Y BARRANCAS

Foto de Toral http://asemeyando.blogspot.com/


A trampas y barrancas he perseguido el amor con las mangas llenas de cartas sintiéndome ganador, con uñas y crampones he escalado riscos, y con cañones cargados de mordiscos he disparado en tu dirección.

Espejismo en movimiento de aroma envenenado, he disfrutado de la persecución ingnorante de tu sonrisa oculta tras las gafas de sol.

Gracias cariño mío, por fingir tan bien que te he conquistado yo.

jueves, 7 de abril de 2011

VIAJAR FLOTANDO

Fotografía de Tarek http://tarekhalabi.blogspot.com/


Un apuesto joven al que besó en los labios con dulzura, al que acarició el cabello con ternura y al que apretó entre sus brazos sin mesura.

Un apuesto joven prendado, preso del placer de caminar de lado, de tener el mundo entre los brazos y de viajar flotando.

Un apuesto joven enamorado, de la costa y de sus olas, de las crestas de las ondas y del impulso de su dama misteriosa.

Un apuesto joven ausente, porteado por una suave corriente, atrapado en un infinito vientre y besado con dulzura, para siempre.

Su solitaria tabla de surf, varada en la arena, nos cuenta que se lo llevaron las sirenas.

viernes, 1 de abril de 2011

EL LENGUAJE DE LOS SORDOMUDOS



Jack Johnson canta la música con la que baila mi pluma, mis párpados eclipsan la luna, mientras mi alma se contonea con la tea que burlona flamea.

Salvajes regueros de tinta pura recorren la yerma llanura, con la paciencia del perdido, con el encanto del despistado, y con el rumbo variando, como un barco sin gobierno llevado por mareas, corrientes y vientos.

Cargado de fe, seguro de llegar a puerto, seguro de querer llegar y dispuesto a encontrar una maroma de cordura que circunde tu cintura, para atar mi embarcación y desembarcar a su disoluta tripulación.

Costear el lago que cruza el cable de la vida, el de la madre el de la hija, y descender por tu vientre como una hebra inerte.

Enfilar el desfiladero que arrodilla a los caballeros, humillarme y sentirme novel y sentirme experto, con los arrestos envueltos en un manojo de nervios.

Reptar como una serpiente, rezar como un creyente y remar contracorriente. Batir alas y susurrar un verbo en silencio que frene en seco el descenso, dejando ingrávido el cuerpo, justo en el momento en que se para el tiempo.

Los dedos entre los muslos hablando el lenguaje de los sordomudos, se templan los músculos, se invierte el curso de la cascada, se tensan las ancas, se inhala, se exhala... la hebra es suavemente expulsada, mientras el hada gime un último hechizo que la transforma la brizna en paja.

martes, 8 de marzo de 2011

LOS UNOS Y LOS CEROS




Tantas noches en vela, tantas madrugadas de tecla, tantas confidencias codificadas a través de la pantalla de un circo con red, en el que los trapecistas no temen caer.

Tras muchas insinuaciones se quitaron los galones y abandonaron el trono para irse a conocer. Llegó la hora de los leones, hambre de carne y sed de ser.

Miradas empañadas de dos almas empeñadas en frenar el mundo, al menos por un segundo para hacer del duo uno. En ese preciso momento en que se para el tiempo, entras al templo dónde se funden los elementos, agua, tierra y fuego.

Donde la prosa se hace verso, donde las lenguas de todos los idiomas hablan sin comas, donde el aliento es la melodía del encuentro, y dónde de dos gotas nace un universo.