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lunes, 10 de septiembre de 2018

HORIZONTE



Foto: pixabay.com


En el horizonte canciones de letras marengo cantadas mar a dentro,
lejos, muy lejos, dónde el cielo y el mar pierden su acento,
lejos, muy lejos, dónde los marineros ya no divisan puerto,
lejos, muy lejos, dónde los barcos se fueron hundiendo.


Lejos los niños jugando, lejos los abrazos de hermanos, lejos las huellas de barro de los charcos olvidados.

Lejos, muy lejos, los ojos cerrados con los dedos cruzados para que no cambien el viento y vuelvan a rugir con estrépito las fustas de los ancestros.


sábado, 18 de febrero de 2012

NUDO


Foto Guille Pando http://puertodenaufragos.blogspot.com/


Tres horas de ida y tres de vuelta, tres horas de ida y vuelta tras tres años con la puerta entreabierta, tras tres años de una amistad en penumbra, tras tres años de duda, de olvido, y de amargura viviendo en la cara oculta de la luna, presumiendo oxidada aquella cerradura.

Tres horas de empacho de carretera, de hambre de cabeza, de un vacío dormido que despierta, de una reacción incierta, de fantasmas de bajeza, de risas de nobleza, de recuerdos de encuentros de cuento, y de lágrimas de buenos y de malos momentos.

Tres horas para deshacer tres años mutilados, para recorrer trece mil kilómetros a nado, para reconocer mi naufragio y mostrarme desnudo y mojado, para tenderte exhausto mi mano, para que me subas de nuevo a tu barco y naveguemos osados como antaño.

Un 'lo siento' que no hizo falta pronunciar,
un 'te perdono' que estaba de mas,
una hermandad intacta que la distancia sólo pudo estrechar,
un nudo en un abrazo que el tiempo sólo ha podido apretar,
y unas lágrimas que rodaron, de nuevo, de felicidad.


La amistad es un contrato sin cargo que jamás podrías pagar.



lunes, 28 de noviembre de 2011

UNA VIDA MÁS

Foto Guille Pando http://puertodenaufragos.blogspot.com/


Hoy desciendo descalzo, paso a paso, peldaño a peldaño, de mi fatuo pedestal. Recuerdo haber subido, pero por otro camino, recuerdo ir a toda velocidad, recuerdo haberme reído de todos los necios que se quedaban atrás.

Carcajadas por la ventanilla, curvas a toda velocidad, rectas aspiradas con la colaboración enrollada del banco central. No se quién conducía, no sé porque pensaba que subía, no me acuerdo del día, sólo de la noche y su oscuridad.

Ahora, unos bolsillos llenos de miedo no me paran de acusar, en su fondo acumulo los pañuelos que no me atreví a usar. Hoy he comprado un lapicero y en ellos intento garabatear las palabras que no supe pronunciar.

Pensaré que ahí es un día menos, pensaré que dispongo de una hora más, pensaré que quizás todavía no se hayan cumplido tus deseos, pensaré que todavía me puedas dar una última oportunidad.

Tras las verjas del colegio veo a mi hijo correr a vuestro encuentro cuando lo vais a buscar, las lágrimas que me seco, no me han de preocupar, seguramente serán de la alegría que me da el pensar que aún me queda una vida para volverte a enamorar.



jueves, 10 de noviembre de 2011

HUELLAS EN LA ARENA

Foto: Guille Pando http://puertodenaufragos.blogspot.com/


Sigo tus huellas por la arena, aunque las haya borrado mil veces la marea.

Huelo las fragancias que desprende tu sedosa melena, aunque el viento ya no silbe entre las hebras.

Surco tu piel bajo mis yemas, aunque hace tiempo que partió en tren hacia otras tierras.

Canto las canciones que me susurraste bajo las estrellas la noche antes de que te fueras, y te replico sin cesar, el mismo estribillo que no me atreví a cantar, cuando en mi garganta se ahogaron hasta las ganas de llorar.

¿Por qué no te quedas? ¿Por qué no te quedas? ¿Por qué no te quedas?



jueves, 19 de mayo de 2011

FRANJAS ROJAS




Dos franjas rojas marcan la frontera de lo que seré y de lo que era.

Ahora me encuentro en el medio del camino, medio adulto, medio crío, medio padre, medio hijo, medio exultante, medio perdido.

Busco en los bolsillos de mis pantalones las letras de las canciones de antes, las nanas que me cantaron mis padres y las que escuchaba merendando, aquellas tardes, de pan con chocolate.

Unos rizos rubios oliendo a Nenuco, un corralito, babas, gritos, recuerdos blancos, blancos como las palmadas que me da mi madre… echando polvos talco.

Botas de goma para los charcos, para encontrarlos y para buscarlos, me gustan más si tienen barro, me gustan más si puedo saltar y salpicaros… sin embargo mi madre opina lo contrario.

Moja y moja la galleta hasta que rompa, rompo más y las echo en la leche hasta que rebosa, aplasta, aplasta con la cuchara, hasta que haga masa… a mi madre le parece una guarrada.

Se murió Torrebruno y ya no me acuerdo si yo era tigre o león, le preguntaría a Felix Rodríguez de la fuente, pero también se murió, a ver que hago cuando el preguntado sea yo.

De los bolsillos saco unos papeles arrugados, sonrío, no los desdoblo y me los guardo.

Dos franjas rojas en mitad de la tierra son las huellas de los que se van, son las huellas de los que se quedan, son las huellas de lo que nos falta y de lo que nos queda.

Increíblemente feliz y todavía no te vi.