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jueves, 24 de marzo de 2016

CONTANDO ESTRELLAS

Foto: Viktor Anacek 
                        
 
Contando estrellas me di cuenta de que el firmamento no está oscuro, que no es frío y húmedo, que tras la luz hay luz, que la luz es blanca, que la luz es negra y que ambas son hermosas y bellas.

Contando estrellas me di cuenta de que no estabas arriba, de que no dolías, de que no eras más que una parte mía que me hace cosquillas en la barriga.

Contando estrellas comencé a amarme a través tuya y así dejaste de ser lluvia, dejaste de ser duda, dejaste de ser una diosa desnuda capaz de comerse millones de armaduras.

Contando estrellas me di cuenta de que yo era todas ellas, contando estrellas me di cuenta de que tú también estabas en todas ellas.

Desde entonces ya no cuento estrellas, ya no cuento días, ya no cuento penas, sólo cuento amores, y cada vez, cada vez me salen más grandes las cuentas.







sábado, 7 de noviembre de 2015

LUZ DE ESTRELLAS



Foto: Etienne Valoirs https://www.flickr.com/photos/etienne_valois/


El pasado es luz de estrellas titilando sobre nuestras cabezas.

Pies que se hunden en la arena,
huellas cosiendo una carretera,
dos almas perdiéndose en la duna,
la noche que las besó la luna.





viernes, 14 de octubre de 2011

ANDRÓMEDA, PEGASO Y CASIOPEA



Y ahora me río al recordar mis nervios y tu portal, cuando tu eras ínsula por conquistar, una tierra prometida de allende el mar, y yo, un pobre marinero muerto de miedo y temeroso de naufragar.

Un flan en busca de la nata, de la guinda y de la taza, aunque la moneda lanzada estaba trucada, ya que tenía dos caras, siempre podía caer de canto en una grieta del asfalto.

Por suerte la música sonó y comenzó la novela, en la portada una silueta me abría al puerta, y me presentaba unas escaleras torcidas que ascendían, hipnotizado seguí a un envoltorio dorado que, de cuando en cuando, se volvía para mirarme de lado.

Hoy alzo la vista y no hay respuestas, las preguntas cabalgan a lomos de la cometa de mi quimera, mientras los recuerdos que me dejas, atan los cabos que me mantienen en tierra.

Cuando el cielo se tizna y se salpica de purpurina, es el tiempo en que todo toma sentido, desaparecen los hilos y aparecen claros los caminos que dibujo uniendo los astros con mi libre albedrío.

Esta noche, aprovechando la luna nueva, le dibujaré a nuestra hija tu silueta sobre la constelación de Andrómeda. Le diré que algún día ella será Casiopea, y yo, yo seré Pegaso, y ese día estaremos de nuevo todos juntos y podremos escribir las páginas que nos dejaste en blanco.