Lo que silba el viento son susurros de otros tiempos, afilados cuchillos de acero envueltos en terciopelo.
miércoles, 24 de diciembre de 2008
martes, 9 de diciembre de 2008
GOMINA
El trecho del dicho cada vez era más estrecho y su trayecto menos derecho. El chivo expiatorio la bebida, el cerebro la vida, y el culpable él y su codicia. Ahora reptaba arrastrando toda la porquería que nadie quería, los ojos piadosos que no lo conocían lo compadecían, los que lo conocían no lo reconocían.
Antes todo era brillo, su pelo repeinado con gomina, su reloj de oro de marca suiza, su móvil de alta tecnología, todo a juego con el platino de su sonrisa, en el que el dependiente experto veían el logotipo de Visa. Sonriendo fue adquiriendo todo lo bueno de la vida, coches, casas y buena comida, entre sonrisa y sonrisa se casó con otra Visa para que le gastara lo que a él le sobraba, como correspondía fue la primera en marchar cuando dejó de sobrar, con ironía alegó que ya no le quería. Dejó de sobrar porque la bola de mercurio en que se convirtió rodaba descontrolada engullendo todo lo que se encontraba, aumentado de tamaño la mitad de lo que aumentaba el daño que infería. Tanto tragó que un día se atragantó y mientras se ahogaba otros como él se peleaban por los pedazos, el resto, encogía los brazos sin entender nada.
Por las calles deambuló, abatido, cabizbajo y acompañado de la mano por un amigo peleón con zapatos de cartón que tan cuadriculado como cabezón no callaba y siempre le pintaba consejos de madrugada para que el rocío los borrara. Con sus palabras aún sonando se acostaba mientras trataba de convertir sus contradicciones en "nana" para no pensar que mañana sería igual que hoy por la mañana. Un día mientras su amigo dormía se levantó sin legañas y descubrió tras la ventana de su barba un mundo sencillo que los hombres complicaban, vio gente sin nada a los que les rebosaba el alma, vio gente forrada vendiendo sentimientos para comprar deseos que nunca se completaban, vio gente que deseaba lo que no necesitaba y gente necesitada a la que nadie deseaba.
Vio que estaba igual de sólo que en los últimos años, salvo por su amigo Simón, lo despertó y desaparecieron de la mano calle abajo.
Antes todo era brillo, su pelo repeinado con gomina, su reloj de oro de marca suiza, su móvil de alta tecnología, todo a juego con el platino de su sonrisa, en el que el dependiente experto veían el logotipo de Visa. Sonriendo fue adquiriendo todo lo bueno de la vida, coches, casas y buena comida, entre sonrisa y sonrisa se casó con otra Visa para que le gastara lo que a él le sobraba, como correspondía fue la primera en marchar cuando dejó de sobrar, con ironía alegó que ya no le quería. Dejó de sobrar porque la bola de mercurio en que se convirtió rodaba descontrolada engullendo todo lo que se encontraba, aumentado de tamaño la mitad de lo que aumentaba el daño que infería. Tanto tragó que un día se atragantó y mientras se ahogaba otros como él se peleaban por los pedazos, el resto, encogía los brazos sin entender nada.
Por las calles deambuló, abatido, cabizbajo y acompañado de la mano por un amigo peleón con zapatos de cartón que tan cuadriculado como cabezón no callaba y siempre le pintaba consejos de madrugada para que el rocío los borrara. Con sus palabras aún sonando se acostaba mientras trataba de convertir sus contradicciones en "nana" para no pensar que mañana sería igual que hoy por la mañana. Un día mientras su amigo dormía se levantó sin legañas y descubrió tras la ventana de su barba un mundo sencillo que los hombres complicaban, vio gente sin nada a los que les rebosaba el alma, vio gente forrada vendiendo sentimientos para comprar deseos que nunca se completaban, vio gente que deseaba lo que no necesitaba y gente necesitada a la que nadie deseaba.
Vio que estaba igual de sólo que en los últimos años, salvo por su amigo Simón, lo despertó y desaparecieron de la mano calle abajo.
CUENTA CUENTOS
Contando cuentas perdió la cuenta de lo que cuenta, ahora cuenta cuentos sin darse cuenta que algún día deberá de ajustar cuentas.
lunes, 1 de diciembre de 2008
viernes, 14 de noviembre de 2008
HACHA MELLADA
Una estrella fugaz rasgó el firmamento en dos y una luz hermosa se liberó, primero fluyó densa y lentamente como la lava blanca de un volcán de nata. Serpenteando se deslizó perezosa, remoloneando en cada recoveco, lo contemplé fascinado mientras los segundos se llenaban de minutos hasta rebosar.
Súbitamente todo se precipitó, la luz me golpeó con fuerza, era blanca, intensa y pura, tras ella mil mariposas traspasaron la brecha y me envolvieron llenando el aire de colores, llenando mis entrañas de sabores y llenando mi alma de sensaciones. Ella se hizo forma, las mariposas sombra y la luz alfombra por la que avanzó sin caminar, como las olas por el mar.
Sus labios se movieron y pusieron música a las palabras que salían de su mirada, no dije nada, dejé que leyera las historias apiladas en las arrugas de mi cara, que le contaron como había bailado con ángeles negros y con demonios alados, que había traficado con dulces de relleno amargo y comprado cientos de marcos pero ni un sólo cuadro, incluso lo de aquel barco que construí para navegar en un charco.
Nos abrazamos en braille acariciando los anillos que el árbol de la vida nos había ido cargando desde que aquel hacha mellado nos había separado.
Después de un millón de años todo había cambiado, excepto la increíble sensación de tenerte a mi lado.
Súbitamente todo se precipitó, la luz me golpeó con fuerza, era blanca, intensa y pura, tras ella mil mariposas traspasaron la brecha y me envolvieron llenando el aire de colores, llenando mis entrañas de sabores y llenando mi alma de sensaciones. Ella se hizo forma, las mariposas sombra y la luz alfombra por la que avanzó sin caminar, como las olas por el mar.
Sus labios se movieron y pusieron música a las palabras que salían de su mirada, no dije nada, dejé que leyera las historias apiladas en las arrugas de mi cara, que le contaron como había bailado con ángeles negros y con demonios alados, que había traficado con dulces de relleno amargo y comprado cientos de marcos pero ni un sólo cuadro, incluso lo de aquel barco que construí para navegar en un charco.
Nos abrazamos en braille acariciando los anillos que el árbol de la vida nos había ido cargando desde que aquel hacha mellado nos había separado.
Después de un millón de años todo había cambiado, excepto la increíble sensación de tenerte a mi lado.
martes, 14 de octubre de 2008
TAN
Tan bella por fuera como por dentro,
tan fuerte el gozo como el tormento,
tan grande el júbilo como el lamento,
tan dura la espera como el momento.
Para vivir hay que haber nacido primero y haber muerto ciento.
tan fuerte el gozo como el tormento,
tan grande el júbilo como el lamento,
tan dura la espera como el momento.
Para vivir hay que haber nacido primero y haber muerto ciento.
sábado, 11 de octubre de 2008
sábado, 27 de septiembre de 2008
BARRO
La bañera rebosaba, humeante la invitó a desnudarse y le tendió la mano para ayudarla a librar el borde, la espuma fue haciendo molde de su silueta mientras se recostaba, hasta acoplar perfecta a su alrededor. Cerró los ojos, soltó un suspiro profundo del que salieron el humo del tráfico, las voces de su jefe y la melodía favorita de su móvil que cada vez odiaba más. Las burbujas aprovecharon su momento y comenzaron a correr, a bailar y a saltar como si fuera la hora del recreo, rozaron y besaron su piel desnuda mientras los pies, recién apeados de los diez centímetros de tortura a los que puntualmente se subían todas las mañanas gimieron de placer, y mandaron un cosquilleo piernas arriba que le recorrió el cuerpo simulando el eco distante de un orgasmo. En ese momento las plantas de sus pies se acordaron de cuando corrían descalzas por la hierba húmeda del parque, sumergida en su mar de sensaciones pudo oler la hierba y oliendo a hierba se acordó también de "la queda", de "la cuerda", del "cascayu" y del barro, del barro en los zapatos, en las manos, en la falda y en los gritos de su madre al llegar a casa ¿Tu has visto cómo vienes? ¿Qué te crees que soy tu criada? las preguntas apenas han cambiado pero las respuestas siguen siendo las mismas. Con una mueca recordó lo que le costaba a su madre meterla en la bañera, y como sacarla le costaba aún más ¡Sal ya que te vas a arrugar entera! le gritaba desde la cocina.
Ahora ya nadie le gritaba. Se miró las manos y vio que estaban arrugadas por ambos lados
Ahora ya nadie le gritaba. Se miró las manos y vio que estaban arrugadas por ambos lados
lunes, 22 de septiembre de 2008
CHICAS DE CLUB
Abrazos de ojos abiertos con besos dados al viento, diminutivos con eco, escudos en el pecho, apellidos con guión como la conversación.
Blancos los dientes blancos como los blancos a los que lanzan los dardos adornados de plumas y puntas envueltas en gomaespuma.
Sorbos de café engrasan sus armas entre tirada y tirada.
Cegadas de vigas contrarrestan el peso amontonando hebras de paja de sus amigas.
Chicas de club que en vez de cobrar de cada vez cobran a fin de mes.
Blancos los dientes blancos como los blancos a los que lanzan los dardos adornados de plumas y puntas envueltas en gomaespuma.
Sorbos de café engrasan sus armas entre tirada y tirada.
Cegadas de vigas contrarrestan el peso amontonando hebras de paja de sus amigas.
Chicas de club que en vez de cobrar de cada vez cobran a fin de mes.
lunes, 8 de septiembre de 2008
jueves, 21 de agosto de 2008
CONCURSO DE RELATOS CORTOS
El III Concurso de relatos de viajes 2008 ha seleccionado 31 relatos para publicarlos, han fallado un ganador y dos finalistas. Desde aquí quiero comunicaros que una de las historias de este blog ha sido seleccionada. De entre 162 historias enviadas "Mundo Mágico" ha sido elegida para publicarse en este libro que saldrá a la venta en septiembre de 2008. Si queréis leer más este es el enlace www.vagamundos.net/2008/pagina.php?n=fallo-iii-concurso-de-relatos-cortos-de-viaje-2008
Quiero haceros participes de este pequeño éxito y aprovecho para agraderceros a todos/as vuestra fidelidad.
Quiero haceros participes de este pequeño éxito y aprovecho para agraderceros a todos/as vuestra fidelidad.
viernes, 8 de agosto de 2008
miércoles, 23 de julio de 2008
DESIERTO
Cantos rodados sus huesos, de humo sus besos, los abrazos de lejos y sonrisas en los espejos.
Realidad distorsionada en la que no falta de nada, vida perfecta siguiendo la recta que dibuja la aguja en la que enhebran sus razones con el tino supino que imponen sus cojones.
En la cuneta corazones, en su alma ratones, en su mirada acordes de canciones sin letra que suenan perfectas en su mente desierta.
Realidad distorsionada en la que no falta de nada, vida perfecta siguiendo la recta que dibuja la aguja en la que enhebran sus razones con el tino supino que imponen sus cojones.
En la cuneta corazones, en su alma ratones, en su mirada acordes de canciones sin letra que suenan perfectas en su mente desierta.
lunes, 14 de julio de 2008
CHARCO
Resbalaron por la estancia, se perseguían y se escapaban, se abrazaban y se escurrían, la milonga terminó cuando se clavaron las uñas y sus caderas comenzaron a chocar al compás de sus jadeos a la vez que respiraban una y otra vez el mismo aire condensado. El tiempo desapareció, sólo el segundero marcaba el paso con cada contracción, con cada golpe, con cada gota, con cada empujón... la violenta espiral sólo cesó cuando, tras mirarse fijamente, inclinaron la cabeza hacia atrás mientras sus ojos entreabiertos se buscaban respectivamente la espalda, sus cuerpos temblorosos fueron quedando poco a poco inertes hasta desaparecer en el charco de sudor que se había formado en el suelo.
jueves, 19 de junio de 2008
QUINCEAÑERA POR DOS
Quería ser quinceañera, quería sentir la espera sufrir el encuentro y suspirar por dentro cuando se fuera. Se compró unas alas de papel y unos tacones al revés, se pintó como sin saber y salió de casa por primera vez. Quiso que la situación la superara, quiso que sus manos le sudaran, quiso que su pecho le hablara mientras a ella no le salían las palabras.
Sonrió y se acarició el pelo, habló en broma para que no la tomaran en serio y con los ojos abiertos se concentró en proyectar un rayo con su mirada que se convirtiera en encanto de hada, para que llevado por la brisa de la madrugada le embriagara más que el fermento que tomaban, y así imaginó que en determinado momento y sin mediar asedio él cayera muerto y le diera el premio, la cogiera por los brazos y le apretara los labios, esos labios que le hablaban pero con otras palabras y que en ese preciso momento le dijeron lo siento ojalá me quedara.
Encantada de sentirse fascinada calló su velada, al llegar a casa saludó como si nada y fingió estar cansada para dirigirse directa a su cama y abrazar a su almohada para contarle toda la historia como si la avergonzara. Esa noche soñó con hombres azules y príncipes perfectos que la rescataban de sus 30 metros cuadrados de apartamento, que bonito es tener 30 años y fingir que crees en cuentos.
Sonrió y se acarició el pelo, habló en broma para que no la tomaran en serio y con los ojos abiertos se concentró en proyectar un rayo con su mirada que se convirtiera en encanto de hada, para que llevado por la brisa de la madrugada le embriagara más que el fermento que tomaban, y así imaginó que en determinado momento y sin mediar asedio él cayera muerto y le diera el premio, la cogiera por los brazos y le apretara los labios, esos labios que le hablaban pero con otras palabras y que en ese preciso momento le dijeron lo siento ojalá me quedara.
Encantada de sentirse fascinada calló su velada, al llegar a casa saludó como si nada y fingió estar cansada para dirigirse directa a su cama y abrazar a su almohada para contarle toda la historia como si la avergonzara. Esa noche soñó con hombres azules y príncipes perfectos que la rescataban de sus 30 metros cuadrados de apartamento, que bonito es tener 30 años y fingir que crees en cuentos.
viernes, 13 de junio de 2008
miércoles, 4 de junio de 2008
martes, 3 de junio de 2008
"SURF TRIP"
Vela, quads, tenis de mesa, ski... mariconadas, a ver si pruebas el surf de una vez le decía yo aquella noche en la que las rubias que compartíamos nos hacían bacilarnos más de lo habitual. A Nacho lo quiero un montón, por lo que como es normal le doy toda la caña que puedo, y claro está no espero menos de él "...cuando hay olas no estáis en el agua, sólo os veo los días sin mar sentados esperando, lo que más os gusta es pasear la tabla por el muro..." me replicaba. De esas muestras de aprecio masculinas consistentes en decirnos de todo salió una promesa a la que un brindis le puso lugar y fecha: Francia en Mayo.
Varios meses después nos encontrábamos en camino, al viaje se nos unió Pablo, añadiendo buceo, baloncesto, remo y halterofília a los deportes anteriormente mencionados.... me daba igual ya los tenía donde quería, ahora mandaba yo.
Habíamos contratado unas clases por Internet y Beniat nos esperaba puntual. Nos recibió una bolacha de viento que barrió a toda la gente de la playa dejándola para nosotros solos "¿Qué, no os rajaréis ahora?" sus ojos contestaron pidiendo el traje. Con más afán que habilidad me eché unas risas al ver a Nacho en pelota cagándose en el que había inventado el neopreno (pobre Jack, que culpa tendrá) y a Pablo que se lo había puesto con la cremallera hacia delante, bien empezábamos anda, vaya dos.
Guiados por el experto y por fin correctamente enfundados en los trajes nos dirigimos a la orilla. Tras unas explicaciones teóricas se adentraron en el mar. Uno tras otro fueron cogiendo sus primeras olas, del pico a la arena y de la arena al pico. Yo sabía que el take off no iba a ser su fuerte, pero comprobé entre asombrado y fascinado como poco a poco iban cogiendo confianza y comenzaban a intentar giros, y es que en ganas y alegría podían competir con el mejor del mundo. Alguien más sabio que yo ya dijo una vez que el mejor surfista es el que mejor se lo pasa, y ese día nos encontrábamos los tres entre la élite mundial.
Finalmente encallados en la orilla sus caras reflejaron la misma felicidad que sentía yo por dentro, mientras se mezclaban los recuerdos de mis primeras olas con la sesión tan alucinate que acababa de presenciar, no pude más que felicitarles mientras los ayudaba a subir a las sillas de ruedas que impasibles habían contemplado el baño junto a mí.
Varios meses después nos encontrábamos en camino, al viaje se nos unió Pablo, añadiendo buceo, baloncesto, remo y halterofília a los deportes anteriormente mencionados.... me daba igual ya los tenía donde quería, ahora mandaba yo.
Habíamos contratado unas clases por Internet y Beniat nos esperaba puntual. Nos recibió una bolacha de viento que barrió a toda la gente de la playa dejándola para nosotros solos "¿Qué, no os rajaréis ahora?" sus ojos contestaron pidiendo el traje. Con más afán que habilidad me eché unas risas al ver a Nacho en pelota cagándose en el que había inventado el neopreno (pobre Jack, que culpa tendrá) y a Pablo que se lo había puesto con la cremallera hacia delante, bien empezábamos anda, vaya dos.
Guiados por el experto y por fin correctamente enfundados en los trajes nos dirigimos a la orilla. Tras unas explicaciones teóricas se adentraron en el mar. Uno tras otro fueron cogiendo sus primeras olas, del pico a la arena y de la arena al pico. Yo sabía que el take off no iba a ser su fuerte, pero comprobé entre asombrado y fascinado como poco a poco iban cogiendo confianza y comenzaban a intentar giros, y es que en ganas y alegría podían competir con el mejor del mundo. Alguien más sabio que yo ya dijo una vez que el mejor surfista es el que mejor se lo pasa, y ese día nos encontrábamos los tres entre la élite mundial.
Finalmente encallados en la orilla sus caras reflejaron la misma felicidad que sentía yo por dentro, mientras se mezclaban los recuerdos de mis primeras olas con la sesión tan alucinate que acababa de presenciar, no pude más que felicitarles mientras los ayudaba a subir a las sillas de ruedas que impasibles habían contemplado el baño junto a mí.
jueves, 29 de mayo de 2008
RODANDO
Las ruedas siguen girando, las lágrimas siguen rodando, con tu sombra de la mano ves las estrellas caer borrosas sobre el asfalto.
Demasiadas puertas, demasiadas cuestas, cuesta subir, cuesta bajar, cuesta abrir, cuesta cerrar, cuesta recibir, cuesta olvidar.
Las piezas no encajan y no hay esquinas por las que empezar, la luz es la respuesta que te dan las farolas pasándose la bola.
Ramas quebradas, hojas melladas, espinas afiladas forman el camino que salpica con rosas el destino.
Demasiadas puertas, demasiadas cuestas, cuesta subir, cuesta bajar, cuesta abrir, cuesta cerrar, cuesta recibir, cuesta olvidar.
Las piezas no encajan y no hay esquinas por las que empezar, la luz es la respuesta que te dan las farolas pasándose la bola.
Ramas quebradas, hojas melladas, espinas afiladas forman el camino que salpica con rosas el destino.
miércoles, 28 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

